lunes, 6 de mayo de 2013

FALLING SKIES


Falling Skies es una serie de ciencia ficción creada y producida por Steven Spielberg y Robert Rodat para la cadena por cable TNT. La serie ha sido producida por DreamWorks, productora fundada por Spielberg hace más de 15 años y de la que sigue siendo accionista principal junto a un poderoso grupo hindú.

ARGUMENTO
La historia comienza 6 meses después de que una invasión alienígena elimine los ejércitos del mundo y reduzca la población mundial en un 90% quedando solo reductos aislados organizados como grupos de resistencia en que la línea entre población civil y militar se desvanece. Uno de esos grupos de "la resistencia" es la 2ª MASH, en la que Tom Mason, profesor de historia, viudo desde el primer ataque y padre de tres hijos, uno de ellos capturado por los alienígenas, lucha por recuperar a su hijo a la vez que desempeña un importante papel en la lucha de la resistencia contra los invasores y en la investigación de los mismos en busca de sus posibles puntos débiles.

COMENTARIOS
Si bien la crítica, siendo benévola, no llegó a encumbrar la serie como algo fuera de serie, obtuvo un extraordinario éxito de audiencia, siendo el año de su primera temporada la serie más vista en la televisión por cable en USA. Con unos primeros capítulos algo flojos (algo que, por otra parte, suele ser habitual con grandes series), pronto asciende en interés dramático hasta alcanzar unas cuotas más que respetables, y que puede incluso llegar hacerla adictiva para los amantes de la ciencia ficción.

Quizá el principal problema que ha tenido Falling Skies reside en que ciencia ficción significa "diseño de producción" y "efectos especiales" y esto, a su vez, significa "presupuesto". No estamos habituados a ver ciencia ficción en televisión (posiblemente por ese motivo) sino en cine, con presupuestos que fácilmente se meten entre 50 y 100 millones por largometraje. Eso hace que nuestro listón esté muy elevado cuando valoramos el look de cualquier producción, lo que hace que Falling Skies, siendo un diseño de producción y efectos especiales bastante dignos para tratarse de una serie de TV, nos transmitan cierta sensación de falta de realismo o de pobreza ya que es imposible evitar comparar con las mencionadas superproducciones cinematográficas. No tenemos que perder de vista que Falling Skies se ha rodado con un presupuesto medio de entre 2,5 y 3 millones de dólares por capítulo, es decir,
comparativamente su coste por minuto es de entre un 2% y un 5% de el de algunos de los últimos largometrajes del género, por lo que su resultado es más que digno. En mi opinión, la pequeña diferencia en este aspecto (insisto, pequeña, aunque perceptible) no debe empañar un buen trabajo en este sentido ni el mérito de hacerlo con presupuestos de TV, abismalmente inferiores a aquellos que generan esos efectos y el diseño de producción que tanto nos gustan (Avatar, Transformers, etc...). Es más, considero un acto de gran valentía producir ciencia ficción para televisión sabiendo, como todos los profesionales saben, que lo que acabo de explicar es una desventaja que no presentan otros géneros en la pequeña pantalla menos exigentes en el aspecto visual, y que los espectadores, que no saben ni tienen por qué saber el motivo de esto, serán implacables al juzgarlo.

Se han podido ver 2 temporadas completas de 10 capítulos (emitidos en España por TNT España) y, su indiscutible éxito en USA ha propiciado una tercera temporada que se podrá ver en la segunda mitad del año.

domingo, 31 de marzo de 2013

LOST (PERDIDOS)


Jeffrey Jacob Abrams es uno de esos genios que, como Chaplin hace 80 años, hace de todo: es escritor, productor, director, actor y compositor de cine y televisión. Pero sobre todo, J.J. Abrams es creador de algunas de las series que han hecho historia, como Alias, Fringe, Felicity o la que nos ocupa: Lost (perdidos). Por ello no es extraño que, cada vez que tiene una iniciativa, las productoras se den tortas por participar en ella. Así fue en este caso para Bad Robot Productions, Touchtone Televisión y ABC Studios. Y, claro, con esos medios, estos resultados.

Matthew Fox da vida a Jack Shephard, el médico y líder
involuntario de los supervivientes
En su momento, Lost se presentó con el piloto más caro de la historia de la televisión (14 millones de dólares, cifra posteriormente superada por Boardwalk Empire o por la malograda Terranova). Esto explica que, además de unos guiones magistralmente desarrollados para enganchar, nos encontremos con una historia presentada con unos excelentes efectos visuales (para ser una serie). De todas formas, hay otros dos factores que explican los presupuestos con los que se ha trabajado en esta serie: por un lado, un reparto coral donde no hay uno, o dos, o tres protagonistas, sino más de una docena que aglutinan el peso de una trama que, en teoría, se desarrolla por parte de unos 40 supervivientes de un accidente aéreo ocurrido en una apartada isla del Pacífico. Aunque este elenco de actores (figurantes aparte, que también los hay) supone un costo considerable, se ve compensado ya que, en palabras del productor ejecutivo de la serie Bryan Burk, «Puedes tener más interacciones entre los personajes y crear más personajes diversos, más historias de fondo y más triángulos amorosos». Por otro lado, hay otro dato a tener en cuenta: el rodaje en la isla de Hoau (Hawái), con lo que ello implica en cuanto a gastos de producción se refiere. Sin embargo, todo se ha visto compensado por un excelente resultado y por un incondicional seguimiento masivo por parte de las audiencias de decenas de países en que se ha emitido, hasta el punto de haber dado lugar a 6 temporadas.



ARGUMENTO

Evangeline Lilly es Kate Austin, prófuga de la justicia
La serie narra las aventuras de un grupo de supervivientes de un vuelo que, accidentalmente, se aparta de las rutas comerciales habituales y se estrella en una isla del pacífico. Milagrosamente, más de 40 personas logran sobrevivir al accidente. De ellas, la mayoría con heridas leves e, incluso, intactos. Esta circunstancia es una primera señal que nos debe hacer sospechar que esa isla no es una isla cualquiera. En efecto, una serie de sucesos extraños pondrán a prueba a los personajes, quienes lucharán contra sus propios miedos por sobrevivir.
La inclusión constante de flash-backs a las vidas anteriores de los protagonistas nos sirve para observar como las vivencias pasadas han forjado sus personalidades y explican sus reacciones y comportamientos actuales ante las situaciones extremas que ahora han de vivir.



jueves, 21 de marzo de 2013

GRAN HOTEL

 
Permitid que aproveche esta ocasión para hacer una valoración de la ficción española respecto a la del gigante norteamericano.
 
SERIES DE FICCIÓN EN ESPAÑA VS SERIES INTERNACIONALES
 
Rodaje de Gran Hotel
No será frecuente que mencione en este blog series españolas. No significa esto que no me gusten las series españolas. Sinceramente creo que, dadas las limitaciones existentes en nuestro mercado, su nivel es con frecuencia extremadamente alto. Me explico: Generalmente la producción española no basa sus previsiones de amortización en la exportación. Por contra, lo normal es que se hagan pensando en un mercado exclusivamente nacional. Eso implica una doble limitación. Por un lado, las audiencias que se esperan y, por tanto, la generación de ingresos publicitarios de las cadenas emisoras, que son a fin de cuentas las que encargan las series, no se pueden comparar con las de las series norteamericanas que nos suelen dejar tan buen sabor de boca, destinadas al enorme mercado norteamericano y a su exportación a medio mundo. Eso significa que, en España, nos podemos olvidar de series con 2, 3 o hasta 15 millones de Euros (como fue el caso de los 18 millones del capítulo piloto de Boardwalk Empire o los 10 millones por capítulo de The Pacific). En España se puede hacer una temporada completa de 13 capítulos con la inversión habitual que la FOX o HBO suelen destinar a uno solo (entre 2 y 4 millones de dólares) y eso, sin más remedio, limita la calidad por muy buenos profesionales que haya detrás. Por otro lado, el tener que competir con una audiencia tan limitada y con tantos canales, hace que las cadenas condicionen los contenidos y las tramas a su comprensión por parte de un target prácticamente universal: tiene que gustar tanto a hombres como a mujeres, jóvenes y mayores, de cualquier nivel cultural o estrato social, etc... porque lo contrario sería reducir aún más su público potencial. Y eso es otra gran limitación para ofrecer un producto de gran calidad. Y, si no, que les pregunten a los sufridos guionistas. Esto no pasa en las producciones norteamericanas, a menudo producidas para canales de pago con audiencias más definidas y siempre contando con su distribución internacional, que pueden cerrar más su target y explotar al máximo las posibilidades de cada género.
 
Concha Velasco es Ángela, la gobernanta del Gran Hotel
Sin embargo, esta es de esas series que brillan con luz propia y eso, en un entorno como el nuestro, es digno de admirar. Cuando comencé a ver el primer capítulo me vino a la mente Downtown Abbey, por su cercanía estética quizá, su ambientación temporal posiblemente, etc... cuyo presupuesto: 3 millones de euros por capítulo, sextuplica el de Gran Hotel, de 500.000 € (uno de los más altos en nuestro país). Sinceramente, el resultado de la producción de BAMBÚ resulta casi tan espectacular como el de la serie británica. Y ahí hay que buscar el motivo en un equipo de profesionales que han hecho un trabajo muy bueno. De entre todos estos profesionales, destacaría unos excelentes guiones que no dejan descanso al nivel de tensión de las tramas, una excelentes direcciónes de fotografía (a lo que ayuda, entre otras cosas, poderla rodar con ARRI), de arte, de escenografía y de vestuario, por destacar algunos, que no los únicos destacables, así como un plantel de actores (como Amaia Salamanca, Yon González, Concha Velasco o Adriana Ozores)  que, en su gran mayoría, bordan su trabajo haciendo que nos metamos de lleno en la historia. Todo ello coordinado por el Carlos Sedes, director de la serie.
 
ARGUMENTO
 
Yon González y Amaia Salamanca dan vida a Julio Olmedo y Alicia Alarcón
Estoy seguro de que la mayoría de los que leéis esto ya habéis visto la serie. Pensando eso, me he tomado la libertad de extenderme en el apartado anterior y ser escueto en este.
La trama se desarrolla en un Gran Hotel ubicado en las afueras de la población ficticia de Cantaloa, propiedad de la familia Alarcón. Julio Olmedo (Yon González) llega al hotel haciéndose pasar por un simple empleado pero realmente va a investigar la desaparición de su hermana, una de las doncellas del servicio. Con este inicio simple comienza una trama que se enreda y se enreda pero, y eso es parte del secreto (y de los condicionantes antes mencionados de las cadenas), sin hacerse indescifrable.

 

Una serie aconsejable para todos. Ah, y quien no la haya podido disfrutar, lo puede hacer on-line legalmente en www.antena3.com, en su sección "Modo Salón".
 
 

miércoles, 20 de marzo de 2013

HOMELAND


ARGUMENTO

Damian Lewis interpreta a Nicholas Brody
Basada en una serie israelí narra la historia de Carrie Mathison, una agente de la CIA a la que uno de sus confidentes en Irak confiesa, poco antes de morir ejecutado por traidor, que Abú Nassir, el terrorista más buscado del momento, dará un fuerte golpe a los Estados Unidos y que lo hará gracias a "uno de los suyos", es decir, un norteamericano convertido. Carrie luchará por demostrar sus sospechas de que Nicholas Brody, un sargento de marines convertido en héroe tras ser rescatado después de ocho años de cautiverio en manos de talibanes en Irak, ha sido realmente "convertido" por sus captores en un terrorista durmiente que prepara un golpe definitivo contra su país.

COMENTARIO

Claire Danes es Carrie Mathison, una oficial de operaciones
de la CIA asignada al Centro de Contraterrorismo
Una nueva producción de la Fox para el canal por cable Showtime que, debido a su gran éxito de audiencia, ha dado lugar a una segunda temporada e, incluso a una tercera que se rueda actualmente y que, posiblemente será estrenada en octubre del 2013. Tenemos un triángulo de personajes que comienza por Carrie, la agente obsesionada por demostrar en contra de las órdenes de sus superiores una conspiración que nadie cree cierta mientras oculta una enfermedad mental que legalmente le impediría trabajar en la CIA. Por otro lado, Brody, rescatado durante un asalto del ejército a una posición talibán, nos hará dudar de si la convicción de Carrie está o no fundada mientras trata de adaptarse a una familia que, tras haberlo dado por muerto durante ocho años, ha cambiado. El triángulo lo cierra otro personaje: Saúl Berenson, mentor de Carrie dentro de la CIA, casi un padre para ella, única persona en la organización que da a Carrie un voto de confianza y credibilidad.
 
Mandy Patinkin interpreta a Saul Berenson, el jefe de división de Oriente Medio de la CIA
 Es antiguo jefe y mentor de Carrie.
 
¿Cuántas veces hemos dicho "este argumento podría dar para mucho más y no lo han aprovechado"?  Pues este es el caso contrario: esta serie aprovecha de forma extraordinaria todo lo que esta base argumental puede dar de sí. Se consigue mantener la tensión desde el primer hasta el último capítulo. Lo peor, que nos quedaremos con las ganas de ver la tercera temporada... por ahora.


FRINGE, al límite


Una de las mejores, junto a The Event, en destripar todas las posibilidades de las teorías conspiranoicas.

ARGUMENTO
La serie narra las historias de un pequeño grupo dependiente del FBI y dedicado a desentrañar casos extraños, sin aparente explicación natural. Lo forman la tenaz agente del FBI Olivia Dunham (Ana Torv), el Dr. Walter Bishop (prototipo de científico loco, sacado directamente de un psiquiátrico, que dará el contrapunto humorístico a los momentos de tensión) encarnado por un genial John Noble, y su hijo Peter, un joven conflictivo, adicto a meterse en líos y que se lleva a matar con su padre pero sin cuya presencia Walter se niega a colaborar.

Joshua Jackson, Anna Torv y John Noble dan vida a los protagonistas de esta serie

COMENTARIO
Una vez más, unos personajes bien desarrollados, con caracteres cuya interacción darán lugar a un sinfín de situaciones, son parte de la clave del éxito de esta serie. Comienza con tramas independientes en cada capítulo, pero poco a poco se va entretejiendo una trama subyacente que las va relacionando todas y uniéndolas en una sólida trama central en torno a "el patrón", una gran conspiración forjada por entidades secretas y seres de procedencia desconocida. Un consejo, no dejarla después de los primeros capítulos ya que a esta serie no engancha desde el primero. Pero si veis 3 ó 4 será suficiente para engancharos hasta devorar temporada tras temporada hasta acabar los 100 capítulos que componen las 5 temporadas realizadas hasta la fecha.

BREAKING BAD


Probablemente una de las mejores series que he visto en mi vida. Producida por Vincent Guilligan, guionista, director y productor que ya se destacó por su participación reiterada en muchas de las temporadas de "Expediente X".

ARGUMENTO
Breaking Bad (podríamos traducirlo por "Volviéndose malo") cuenta la historia de un timorato profesor de química de instituto que recibe la noticia de que tiene un cáncer terminal. El mundo se le cae encima cuando se plantea qué será de su familia (su esposa desempleada, su hijo con parálisis cerebral y, pronto, un nuevo bebé que viene en camino). Su casual re-encuentro con un ex alumno suyo, Jesse Pinkman, ahora convertido en un pequeño traficante de metanfetamina, le hace cambiar el rumbo de lo que le queda de vida: Morirá pronto, pero aprovechará sus conocimientos de química para fabricar la mejor metanfetamina y permitir que su familia quede en una buena posición económica.



LO MEJOR
Sin duda, uno de los secretos de una gran serie es el diseño de los personajes y, en esta, llega a un grado extremo. Todos y cada uno de los que aparecen cuentan con una complejidad poco habitual en series de televisión, tanto más cuanto más protagonista sea su posición, dando más que nunca, la sensación de que estamos ante seres reales y situaciones reales. Por otro lado, unos guiones que podrían ser ejemplo en los más exigentes cursos avanzados de desarrollo de guiones. Las situaciones se complican a lo largo de los capítulos y las temporadas hasta límites que jamás imaginaríamos, provocando que los personajes experimenten una evolución que nos parecerá natural, incluso lógica, dado el curso de los acontecimientos. Llegaremos a empatizar con personajes que, en principio, nos causarían repulsión ya que acabaremos pensando: "si a mí me hubieran pasado todas esas cosas, probablemente abría acabado actuando igual".

Por otro lado, disfrutaremos de una factura auténticamente de CINE (con mayúsculas). La fotografía está extremadamente cuidada, huyendo siempre de planos sencillos, con un maravilloso uso de la luz, el color y la textura, siempre en función del tipo de secuencia pero manteniendo una coherencia general en el conjunto de la serie.

Si quieres una serie para devorar temporadas compulsivamente, esta es una de las mejores.



La serie consta de 5 temporadas. La primera de solo 7 capítulos en lugar de los 13 habituales, debido a la huelga de guionistas de Hollywood en 2007 y la última, de 2 bloques de 6 capítulos de los que el último, con el desenlace, se estrenará este año.

La recomendaría solo para un público adulto por varios motivos: por la crudeza y realismo con que se muestra el ambiente de marginalidad y delincuencia en que se desarrolla pero, sobre todo, porque los más jóvenes no entenderán la mayoría de las complejas tramas con que cuenta y que hacen de Breaking Bad lo que es: una joya que debes ver.